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Afecciones más frecuentes

Las enfermedades de base alérgica son cada vez más frecuentes entre la población e influyen en la calidad de vida y, por supuesto, en el rendimiento laboral. Las más habituales suelen ser el asma, la rinitis y conjuntivitis alérgicas y la dermatitis de contacto.

Determinadas sustancias pueden causar una alergia por sensibilización, son las mediadas por las inmunoglobulinas, tal y como se comentaba en el apartado “Tipo de alergias”. Este tipo de alergias aparecen tras un tiempo de contacto con el alérgeno, llamado periodo de sensibilización, y suelen durar toda la vida. Pero en ambientes laborales también son frecuentes las alergias causadas por irritación. Normalmente se deben a sustancias químicas que irritan las mucosas respiratorias provocando afecciones como el asma. Los síntomas suelen aparecer rápidamente. El contacto con este tipo de sustancias comporta riesgos:

  • A mayor dosis, más grave puede ser la reacción.
  • Cuanto más tiempo en contacto, mayor posibilidad de que la inflamación se haga crónica y tenga efectos irreversibles.

La parte positiva es que no se trata de un proceso de tipo inmunológico, así que no se genera sensibilidad hacia esa sustancia de por vida, al contrario de la alergia inmunológica. Si se diagnostica la causa irritante y se evita el contacto, no se producen las molestias. No obstante, no siempre se puede diferenciar claramente que una alergia sea por sensibilización o por irritación, y en muchos casos, la irritación continuada puede facilitar el terreno para que aparezca una alergia por sensibilización.

Cuando sospechamos de alguna reacción alérgica causada por el entorno laboral, puede ser útil observar la evolución. Por lo general, a lo largo de la semana laboral empeoran los síntomas, mientras que durante el fin de semana mejoran. No obstante, si pasa demasiado tiempo hasta que se realiza el diagnóstico, puede resultar más difícil hallar el agente causante.

Las sustancias implicadas con más frecuencia en la causa del asma y la rinitis son los isocianatos (con los que se elaboran materiales como plásticos, lacas, insecticidas, etc.), las proteínas del látex (utilizado para elaborar guantes quirúrgicos, neumáticos, sondas, anticongelante, preservativos, etc.), los aldehídos (usados en plásticos, perfumes, resinas, esencias, pinturas, …), el persulfato alcalino (utilizado como blanqueador o para hacer decolorante para el cabello, por ejemplo) y las harinas. Por otra parte, los sectores laborales más afectados por estos dos tipos de alergia son el médico, el de la estética y la peluquería, el de la alimentación, el de la limpieza y el de la madera.