Si eres profesor, es probable que alguno de tus alumnos sea alérgico. Existen gran cantidad de tipos de alergia, por lo que conocer las distintas situaciones a las que se pueden enfrentar los niños durante su escolarización te será de gran utilidad para ayudarles a llevar una vida normal y a crecer felices, como cualquier otro niño.

Te animamos a invitar a tus alumnos con alergia y a sus padres a visitar la sección infantil de nuestra web, un apartado pensado especialmente para que los niños comprendan la importancia de conocer su alergia.

Descubre aquí los aspectos a tener en cuenta en tu centro escolar.

  • Asma y alergias de excursión

    Si entre los excursionistas contamos con algún niño alérgico, debemos tener en cuenta diversos factores, tanto al organizar la excursión como durante el transcurso de la misma.

    • En caso de alergia al polen, el calendario y mapa polínico serán de consulta obligada antes de hacer una excursión, ya que pueden coincidir con épocas de polinización de la planta a la que el niño es alérgico.
    • Los niños alérgicos al polen deberán llevar a mano su medicación, con el conocimiento del profesor, para poder actuar rápido en caso de una crisis asmática.
    • Se recomienda que a la hora de viajar, las ventanas del medio de transporte se cierren.
    • Si se hace una visita a una granja-escuela, los alumnos que presenten alergia a los animales tendrán que replantearse la conveniencia de acudir a la excursión. En caso de ir, deberán cumplir con la medicación prescrita y llevar la de urgencia, por si acaso.
    • En cualquier excursión, viaje o campamentos, los profesores que acompañen a los alumnos y los monitores externos al centro escolar deberán estar informados de las afectaciones alérgicas de los asistentes.
    • Para los niños que sufran alergias a determinados alimentos, será mejor que lleven su comida de casa si es una salida de un día o que se informe a la casa de acogida, si es para más días.
    • Existen convivencias temáticas para niños con un problema común. Unos días de colonias con otros niños que presentan el mismo tipo de problema puede ser entretenido a la vez que educativo para este colectivo.

  • Asma y alergias en la clase

    En la escuela, los alumnos alérgicos están constantemente expuestos a sufrir distintas reacciones. El profesor debe de ser consciente de ello y tiene que intentar controlar las posibles situaciones de riesgo alérgico y reforzar la autoestima del alumno.

    • El profesor y la escuela deben estar informados de la situación del niño, de qué tipo de medicación toma y de lo que hay que hacer frente a una crisis asmática.
    • El colegio dispondrá de la medicación que el niño necesita. La tendrá guardada el profesor en clase, en un lugar que también el niño conozca para que pueda alcanzarla cuando sea necesario.
    • Por si se da una crisis, el colegio dispondrá de un teléfono de contacto de los padres y la referencia del centro de urgencias hospitalarias al que acudir si es necesario.
    • Si se tienen que hacer seminarios en el laboratorio, hay que tener en cuenta que estos niños no pueden inhalar humos ni vapores químicos.
    • A la hora de salir al patio, si el alumno tiene pitos o sibilancias es mejor que permanezca dentro del edificio realizando las actividades oportunas.
    • Hay que tener en cuenta que en época de frío, los síntomas pueden empeorar. Pero tampoco es conveniente que el alumno se siente cerca de un foco de calor.
    • En caso de alergia a los ácaros, la limpieza del aula deberá ser exhaustiva, sobre todo en aquellos rincones donde haya objetos, como libros, carpetas, material de plástica, etc., donde se suele acumular más polvo.
    • En caso de alergia a ciertos alimentos, se deberá informar al colegio sobre qué alimentos son los que producen alergia al niño.
    • Ante un problema como el asma, los niños se pueden sentir diferentes al resto. Por esta razón, la función del profesor es muy importante a la hora de sensibilizar al resto de compañeros. Aprovechar la realidad para hacer comprender la enfermedad a toda la clase será de gran ayuda para que el alumno afectado se sienta más integrado y, si sufre una crisis, los otros niños puedan entender lo que sucede.

  • Asma y alergias en la educación física

    Dado que el asma afecta al sistema respiratorio, los alumnos asmáticos pueden sentirse inseguros ante el deporte. Por esta razón, el profesor de gimnasia tendrá que tener en cuenta esta situación, dándoles mayor confianza y haciéndoles progresar a su ritmo.

    El deporte regular está altamente recomendado en todas las personas también en los niños y adolescentes con asma.

    • En las actividades en las que no se sientan tan cómodos, se tendrá que reforzar su participación.
    • Los ejercicios de precalentamiento antes de entrar en una actividad más intensa son beneficiosos para todos los alumnos, pero en el caso de los jóvenes asmáticos resultan todavía más necesarios.
    • En épocas de mucho frío será mejor que los asmáticos hagan ejercicios suaves, por ejemplo, en lugar de deportes o correr, es mejor pasear o hacer estiramientos. Estas recomendaciones serían para el ejercicio al aire libre, en zonas acondicionadas podrías hacer el deporte que toque.
    • En caso de alergia a los ácaros, el gimnasio deberá mantenerse bien limpio, ya que muchas actividades se hacen en el suelo o con el uso de colchonetas, que pueden acumular más polvo.
    • Las prácticas suaves (por ejemplo, el ping-pong, etc.) son útiles para evitar crisis inducidas por un gran esfuerzo físico. Si en medio de una actividad física siente ahogo, se le debe permitir tomarse el descanso que necesite.
    • En caso de alergia al polen, hay que vigilar las zonas ajardinadas, ya que puede haber una concentración elevada de polen que puede perjudicar seriamente al asmático. En este caso, se deberán buscar alternativas para las actividades en ese entorno. En épocas de polinización.
    • Un niño con asma bien controlada puede realizar cualquier actividad física que le guste. Un tipo de deporte muy apropiado para los niños y adolescentes asmáticos es la natación, ya que tiene menos capacidad de desencadenar una crisis.

    Cómo actuar en caso de crisis durante el deporte:

    Los síntomas más frecuentes son la aparición de tos, sensación de ahogo u opresión en el pecho. Si aparecen síntomas leves se recomienda descansar, muchas veces los síntomas remitirán con lo que se podrá reanudar la práctica deportiva. Si los síntomas no desaparecen o son más fuertes se recomienda administrar el tratamiento que el paciente tenga pautado y que siempre deberá llevar con él y esperar a que este haga efecto.

Para más información, te aconsejamos consultar el apartado en el Cole de la sección infantil de nuestra web, una sección pensada para que incluso los más pequeños de la casa se informen sobre su alergia y aprendan a prevenirla y a convivir con ella.