¿Y si fuera algo más que un simple estornudo?

Con la llegada del calor es habitual que empecemos a escuchar más de un estornudo alrededor y, tarde o temprano, este resfriado nos acaba atrapando.

Pero es posible que las personas que sufren algún tipo de alergia sin diagnosticar puedan confundir los síntomas de alergia, pues tanto el resfriado como la rintitis alérgica, por ejemplo, van acompañados de picor en la garganta, los oídos y el paladar, tos, lagrimeo, moqueo, estornudos y congestión nasal. Sin embargo, existen pequeños detalles que pueden ayudarnos a diferenciar una alergia de un refriado:

  • Contemos los días que duran los síntomas: si nos pasamos más de una semana con este tipo de molestias, lo mejor es dirigirnos al alergólogo.
  • Observemos el tipo de mucosidad que segregamos: si es espesa y de color verde o amarillo es probable que se trate de un resfriado, pero si es acuosa y esto lo añadimos a la durada de los síntomas, la balanza se decanta hacia la alergia.
  • Cojamos el termómetro: si tenemos algunas décimas, este síntoma es más propio del resfriado.

El resfriado es un proceso vírico que suele curarse por sí solo. Tenemos algunas soluciones farmacológicas que pueden aliviarnos los síntomas, pero sobre todo debemos evitar coger frío para que no empeore la situación y tomar líquidos a menudo para limpiar la mucosidad, remojar la garganta y suavizar la irritación.
La alergia es un proceso del sistema inmunitario, que tiene una reacción excesiva ante elementos que para la mayoría de personas no son nocivos. Este tipo de problemas podemos paliarlos también con tratamientos sintomáticos, como los antihistamínicos, pero lo fundamental es conocer la causa de la alergia –exploración que llevará a cabo el especialista– para poder actuar de forma específica y evitar alergias, bien sea procurando no exponernos a la causa o llevando a cabo un tratamiento a base de inmunoterapia, lo cual puede conducir a la cura de la alergia.
El riesgo de las alergias que no se atajan en las primeras fases es que progresen a enfermedades que reducen la calidad de vida, de modo que una rinitis alérgica, con el tiempo, puede llegar a transformarse en asma.

¿Cuál es la diferencia?

Debido a que los síntomas son muy parecidos, la alergia muchas veces se confunde con un resfriado. En ambos casos puede aparecer dolor de cabeza, estornudos y lagrimeo de ojos, entre otros síntomas.

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