Se trata de una reacción adversa con un mecanismo inmunitario del organismo por la toma de un producto. En general sólo se es alérgico a medicamentos con los que se ha tenido un contacto previo, pero en ocasiones nos podemos sensibilizar a través de medicamentos distintos o incluso de otro tipo de productos que tienen estructura química similar.

A continuación nombramos algunos consejos para afrontar este tipo de reacciones:

  • Utilizar sólo aquellos fármacos que realmente se precisen y durante el tiempo necesario. Es recomendable no automedicarse.
  • Suspender la toma de medicamentos si nota alguna reacción de mareo, hinchazón en la cara o las manos, etc.
  • Usar en la medida de lo posible preparados comerciales que contengan un solo compuesto activo.
  • Conservar los prospectos de los medicamentos tolerados y de los que se sospeche que hayan producido una reacción alérgica.
  • Si se es alérgico a algún medicamento, se ha de tener en cuenta que esa misma sustancia puede formar parte de otros preparados comerciales.
  • Siempre que se sospeche una alergia medicamentosa hay que contactar con un especialista para que confirme/descarte la alergia.